Reseña La Costa de Alabastro – Victoria Álvarez

Sinopsis La Costa de Alabastro

Una enfermera llega a una mansión ruinosa en la costa normanda para cuidar de la joven Sophie Clairmont, una niña inteligente y un tanto especial, durante los últimos meses de su vida. La Segunda Guerra Mundial acaba de terminar y las huellas de la ocupación nazi son visibles por todas partes, pero no son solo los soldados alemanes los que todavía parecen rondar por Monjoie. La difunta madre de la niña, tan perfecta y querida, hace sentir su presencia en las vidas de todos. Y cuando la pragmática enfermera llegue para cuidar a Sophie irá descubriendo que el retraído señor Clairmont también está abrumado por sus propios fantasmas.

Reseña La Costa de Alabastro Victoria Alvarez

Los monstruos son reales, y los fantasmas también. Viven dentro de nosotros y, a veces, ganan.

La Costa de Alabastro es un libro independiente donde la autora, Victoria Álvarez, nos sorprende con una novela corta de terror gótico.

En apenas 150 páginas nos sumerge en la narrativa gótica, mostrando los elementos más característicos de este género literario: intriga, mansión vieja y decrépita, eventos difíciles de explicar y emociones desbocadas. Todo esto acompañado de un aura misteriosa y oscura que envuelve a la novela, llegando a manos de la familia Clairmont, formada actualmente por dos miembros, el señor Clairmont y su hija Sophie. Ambos viven en una vieja mansión y prácticamente en ruinas debido a la guerra que deterioró su estado. Ese entorno decadente, de casa medio abandonada, junto con unos personajes un tanto peculiares, harán que nos sumemos a un ambiente siniestro y perturbador del que difícilmente podemos escapar.

Tal vez somos nosotros los que creamos a nuestros fantasmas. Son nuestra peor parte y por eso no podemos escapar de ellos… porque no podemos escapar de nosotros mismos.

La historia está contada en primera persona desde el punto de vista de la señorita Baudin, una enfermera que se hospeda en la casa con el único fin de cuidar a Sophie, quien está gravemente enferma y sabe que tiene los días contados. Desde que se aloja en la casa, nuestra protagonista experimenta una serie de circunstancias que le hará perder el sentido de la razón. Esos hechos junto con el comportamiento extraño de la niña pondrán al límite a la señorita Baudin. La trama de La costa de Alabastro gira en torno a su estancia en la casa y a todos los acontecimientos que van ocurriendo tanto a ella como a los habitantes del lugar.

Respecto a los personajes, hacer especial mención a Sophie ya que es un personaje diferente a lo que estamos acostumbrados. Es una niña muy particular y siniestra, que pese a su corta edad no tiene miedo a las cosas paranormales. De hecho, en cierto punto es una niña macabra, pero sobre todo muy lista, que se dedica a jugar con los demás. Es un personaje muy atípico pero eso precisamente hace que le cojamos cariño y destaque del resto. Por otra parte, nuestra protagonista es una mujer rota con un pasado que no puede olvidar. A lo largo de la novela se va contando su historia, viendo las consecuencias de la guerra y podemos entender sus acciones y comprender su forma de ser. Para ser una novela tan breve la autora ha conseguido crear personajes con los que logramos conectar y sentir una cercanía que a veces no se consigue en otras novelas con más páginas.

Antes pensaba que sería feliz siendo escritora. Es lo que me habría gustado hacer de mayor: escribir historias de miedo como las de papá, de esas que no te dejan dormir cuando estás en la cama.

Un punto que no me ha convencido de La costa de Alabastro, de hecho es la única pega que tengo del libro, es que no está estructurado en capítulos. Toda la historia se narra sin interrupción, sin ninguna pausa, y eso genera un poco de estrés al no saber cuándo es el momento adecuado para pausar la lectura. Aunque es algo arriesgado, también es cierto que al tratarse de una historia corta en la que todo ocurre en un mismo lugar y “de seguido”, ha logrado transmitir una sensación de continuidad omitiendo la capitulación.

Respecto al final, es inesperado, sorprendente y acertado. Un desenlace difícil de averiguar y que sorprenderá hasta a los lectores más acostumbrados a este tipo de tramas.

La muerte nunca es un comienzo, porque la vida nunca es un cuento de hadas. La muerte no es más que un cañón negro que escupe humo y una lluvia de casquillos de balas sobre el suelo.

En definitiva, La costa de Alabastro es una novela corta que apuesta por el terror gótico, ofreciendo una historia que nos acerca a La Segunda Guerra Mundial, mostrando sus consecuencias tanto en el entorno como en la población, a través de una trama llena de misterios y toques paranormales dentro del realismo que Victoria Álvarez tan bien sabe transmitir.