Reseña La casa infernal – Richard Matheson

Sinopsis La casa infernal:

En 1940 una expedición de cinco personas se internó en la infame Casa Belasco para desentrañar los misterios de la que era considerada como la casa más peligrosa del mundo. Sólo uno de ellos consiguió salir con vida. Treinta años después, el millonario Rolf Randolph Deutsch contrata a cuatro extraños, entre ellos el único superviviente de la masacre de 1940, para demostrar la existencia de la vida después de la muerte. Para ello deberán pasar una semana en la Casa Belasco. La Casa Infernal les ha permitido entrar, pero ¿los dejará salir? 

Reseña La casa infernal Richard Matheson

En la literatura podemos encontrar numerosas novelas que tratan sobre casas encantadas y La casa infernal de Richard Matheson es una más que se suma al elenco de esta vertiente del subgénero de terror, con la salvedad de que aporta novedades que hará que destaque sobre la gran mayoría.Estamos acostumbrados a que en las casas encantadas habiten familias que por un motivo u otro descubren poco a poco que el lugar está encantado, ocurriendo sucesos extraños que se escapan de sus entendimientos y por consiguiente catalogan la casa como encantada. Acontecimientos que suelen llevar a los protagonistas al borde de la locura y la muerte, dejando poco margen para que se nos presente un factor novedoso. En este sentido, La casa infernal brilla por encima de otras novelas al presentar un enfoque algo distinto en su trama.

Tal y como se lee en la sinopsis, el lector se encuentra con la casa más encantada y aterradora de todos los tiempos. Una mansión en la que investigadores perdieron la vida intentando desentrañar los misterios que escondía. Años más tarde, concretamente 30, un equipo de tres miembros acude de nuevo a la casa con el fin de demostrar si hay vida más allá de la muerte. La premisa de la trama ya comienza siendo poco habitual, pero la originalidad no sólo reside ahí, se extienden a los miembros del equipo. Profundizando en los personajes, el equipo se compone de tres personas: una médium, un parapsicólogo y el único superviviente de la masacre de 1940.

La posibilidad de comunicarse con los muertos ha conducido a más personas a la locura que a la paz mental

Cada uno de estos personajes aportan un enfoque único y personal a la historia. La médium, el toque paranormal y creyente. El parapsicólogo, la perspectiva realista y científica y el superviviente vaga entre ambas realidades. Todos ellos tienen en común un objetivo, averiguar la verdadera historia de la casa infernal y limpiarla de una vez por todas. La historia que esconde la casa es caótica, macabra, demencial y oscura. Es una subtrama llena de actos perversos y deleznables que puede poner los pelos de punta a los lectores más sensibles ya que va desde la depravación, lujuria, excesos, muertes y otras cuestiones poco éticas.

Cualquiera que se refiera a los fenómenos psíquicos como superchería no tiene ni idea de lo que sucede en el mundo

Otro de los motivos por los que me ha gustado La casa infernal es por cómo aborda la fenomenología y cómo trata de explicarla. Desde un primer momento nos familiarizamos y sumergimos en un ambiente paranormal gracias a las explicaciones de fenómenos o conceptos relativos a la parapsicología. Las explicaciones a dichos fenómenos las enfoca desde dos perspectivas, haciendo dudar al lector. La primera, a mano del parapsicólogo, un razonamiento lógico. Intenta razonar a través de la física, biología, psicología y otras materias, que todo se produce a causa de una combinación de varios principios explicados por alguna de esas ciencias. Quiere poner fin a la supuesta maldición a través de métodos estrictamente científicos. En cambio, en contraposición, encontramos las teorías de la médium, quien cree firmemente en sus creencias y convicciones y sabe que uno o varios espíritus están atormentando esa casa. Durante el libro nos hacen dudar de qué teoría será la correcta, dependiendo de cada capítulo y de quien cuenta su opinión, logramos empatizar y ponernos en el lugar de ambos personajes. Cada uno de ellos logra convencer al lector con los hechos y argumentos que cuenta, y por eso no es hasta el final que toda la trama cobra sentido para el lector y somos capaces de saber qué ha ocurrido exactamente y quién tiene razón.

Los fenómenos físicos abundan en los reinos de la credulidad

Un aspecto que podría haber mejorado el autor y que haría que fuera un libro sin ninguna pega, es la utilización de los fenómenos. Existen muchos fenómenos, incluso el autor nos muestra una lista con cien de ellos, pero, sin embargo, ha recurrido al mismo en más de una ocasión. La casa infernal hubiera sido un libro más completo si en vez de explotar tanto ese mismo fenómeno hubiera recurrido a otros, aportando más variedad y riqueza, pero, sobre todo, realismo al tratarse de la supuesta casa más encantada.

En la historia los personajes deben realizar su cometido en cinco días, y por ello el libro se divide en cada uno de esos días. A su vez, los días están divididos en horas, lo que ha ayudado a que sepamos situarnos mejor dentro de la historia. Al estar todo el tiempo encerrados en un

mismo lugar intentando hacer averiguaciones se pierde la noción del tiempo tal y como les pasa a los propios protagonistas. También comentar que el ritmo de la historia ha ido creciendo a medida que avanzaba la trama. Aunque es cierto que en ningún momento ha sido una lectura lenta, llega un punto en el que los hechos comienzan a darse con tanta rapidez que cuesta dejar de leer porque quieres seguir descubriendo qué pasa.

En definitiva, Richard Matheson nos traslada a La casa infernal, una mansión con una historia oscura, perversa y macabra cuya energía aún sigue palpitando en la actualidad y hará que un grupo de personas pierdan la cordura e incluso la vida si no son precavidos.