Reseña Frankenstein – Mary Shelley

Sinopsis Frankenstein:

Durante el lluvioso verano de 1816, cuatro de los escritores ingleses más talentosos de su tiempo se dieron cita en Villa Diodati. La mansión a orillas del lago Ginebra fue el escenario en que Lord Byron, John Polidori, Percy Bysshe Shelley y Mary Shelley se retaron a escribir una historia de terror. Aquel juego llevó a la autora londinense a crear Frankenstein, una de las grandes cimas del horror gótico y una brillante reflexión sobre la ética científica. La novela narra el intento de un joven estudiante de medicina de crear vida artificial y las terribles consecuencias de su experimento.

Reseña Frankenstein Mary Shelley

Frankenstein de Mary Shelley es un clásico del terror, una obra profunda que va más allá de las novelas que podemos encontrar actualmente en el mercado al estar llena de sentimientos y reflexiones capaces de calar en cualquier consciencia.

A diferencia de las obras que se escriben en la actualidad, donde el terror y la profundidad de los personajes cada vez deja más que desear, la novela está cargada de sentimientos muy dispares y eso es algo que juega un papel fundamental. Recorre todas las emociones humanas desde amor, cariño, afecto, comprensión, hasta tristeza, odio y venganza. En este sentido es una novela muy rica capaz de hacerte experimentar muchas sensaciones en menos de trescientas páginas. La autora juega con las emociones, tornando actos virtuosos en desagradables, jugando con el miedo en diferentes sentidos: miedo a la repercusión de los actos, las consecuencias, a la pérdida, a la soledad. De este modo consigue que la obra sea más real y que podamos conectar mejor con los personajes que van apareciendo porque de un modo u otro nos sentimos reflejados en ellos.

Es una gran desventura, en efecto, carecer de amigos; pero los corazones de los hombres están llenos de amor fraterno y caridad, cuando se encuentran libres de prejuicios y no los mueve un egoísmo patente

Partiendo de la profundidad mencionada, Frankenstein trata temas como la moralidad. A mí siempre me han llamado mucho la atención los experimentos, la repercusión de estos y las cuestiones morales que los envuelven. ¿Hasta qué punto puede llegar el ser humano en temas científicos? ¿Existe un límite moral que no se debe sobrepasar? Estas preguntas son las que surgen leyendo la obra de Mary Shelley y las que se reflejan a medida que avanza la historia.

Un joven que ansía conocimientos, ir más allá de lo que nadie ha sido capaz de llegar, crea un ser demoníaco, un monstruo. Cegado por la obsesión que le produce el proyecto, durante el proceso descuida todos los ámbitos de su vida. Se ve la evolución psicológica del personaje, como la obcecación le consume lentamente hasta llevarle a un estado de locura y arrepentimiento.

La verdadera amargura del dolor comienza más tarde, cuando el paso del tiempo nos hace ver la realidad de la desgracia

Ese monstruo creado, el demonio tal y como a él se refiere, es de los personajes más interesantes debido a todas las connotaciones que lleva consigo. En un principio vemos a una creación pura, incorrupta, y que por culpa de las personas poco a poco va evolucionando hasta que se convierte en un monstruo. El monstruo de Frankenstein es, por tanto, una proyección de la maldad de las personas. En él se observa cómo alguien se puede corromper por la acción humana. La criatura, un ser que sentía afecto, respeto, ganas de aprender y ser un igual, fue transformado en un ser desgraciado, solitario y desvalido por culpa del rechazo y desprecio de su creador y del trato de todo aquel que se cruzara con él. Los sufrimientos le convirtieron en un demonio. Este punto en concreto podría ser una metáfora para expresar que cualquiera, hasta la persona más buena y pura, puede ser mala y despiadada, ya que la maldad en sí depende, entre otras cosas, de todas las circunstancias que rodea a la persona.

¡Ay, cómo odio sus apariencias e hipocresías! En cuanto asesinan a una criatura, despojan al instante de la vida a otra, de manera lenta y cruel; y después, los verdugos, con las manos todavía manchadas de sangre de la inocencia, creen que han hecho una gran obra

Todo lo mencionado anteriormente está contando de manera atractiva a través de correspondencias. Nos vamos sumergiendo en la historia de manera progresiva, conociendo poco a poco los personajes implicados en la historia, tanto el entorno donde se encuentran como sus formas de ser, pensar o ver la vida.

En definitiva, Frankenstein nos enseña que el ser humano corrompe todo lo que toca, llevando a la destrucción y a la desgracia simplemente con sus actos. La novela va más allá que un simple libro de terror gracias a las cuestiones morales que presenta: los experimentos, sus límites y la conversión al mal debido a las leyes sanguinarias de los hombres.