Reseña Mi mundo en tus ojos – Abril Camino

Sinopsis Mi mundo en tus ojos

¿Qué ocurre cuando dos personas rotas se encuentran en el punto perfecto del camino? La vida de Summer se hizo pedazos cuando solo tenía cinco años. Sobrevivió al infierno, pero nadie la enseñó a vivir. Hasta que llegó a la universidad, conoció a un chico con los ojos color turquesa y vio su mundo en ellos. Logan sabe, en cuanto conoce a Summer, que está tan destrozada como él. Y, entre música de los sesenta, charlas de madrugada, paseos en moto, nubes de golosina y tatuajes que cuentan la historia de una vida, se convierten en el pegamento de los añicos del otro. Hasta que el pasado es más fuerte que ellos. Sus vidas saltan por los aires. Y vuelven a estar rotos.

Reseña Mi mundo en tus ojos Abril Camino

Mi mundo en tus ojos nos cuenta una historia de superación personal donde vemos la evolución de dos personajes que han sufrido una situación difícil en sus vidas. Un trauma que desde pequeños condiciona la forma de vivir y del que necesitan poner fin.

La novela se divide en dos partes, cada una de ellas está narrada en primera persona desde el punto de vista de uno de los protagonista. Comenzando con Summer, vemos cada recoveco de sus pensamientos, explorando sus emociones y sentimientos, entendiendo el infierno que ha sufrido desde que tenía solo cinco años y descubriendo con ella que todo se supera. La segunda parte conocemos a Logan, justo desde donde lo dejó Summer. Este punto en concreto me ha gustado bastante ya que en ningún momento pierdes la fluidez y la visión de la historia, todo sigue de manera continuada sin ningún salto temporal, simplemente cambia la perspectiva de la historia. Esto hace que podamos comprender mejor toda la trama, poniéndonos en ambos lugares y entendiendo cómo actúan tanto Logan como Summer.

Es una lucha entre mi cerebro y mi corazón, entre mi subconsciente y mi consciente, entre mi pasado y mi futuro

A lo largo de Mi mundo en tus ojos aparecen personajes que son importantes para darle sentido y trasfondo a la trama, pero realmente todo el peso y el protagonismo recaen sobre Summer y Logan. Dos personas con una historia dolorosa y complicada que durante la novela vamos descubriendo poco a poco. Las historias personales se van contando despacio a medida que cada uno de ellos son capaces de deshacerse de esa carga para confiar en su nuevo compañero de vida. En este sentido se puede ver como Abril Camino ha creado una relación bonita, tierna, natural y a la vez ejemplar, en la que dos personas se conocen sin presiones. Una relación no tóxica donde hay respeto, comprensión y sobre todo amor. Una historia que avanza paso a paso a medida que ambos están preparados, en la que Summer y Logan acaban desnudándose y superando sus fantasmas del pasado gracias a la mutua ayuda.

Un aspecto negativo a comentar es la visión que se tiene de Logan. Mientras leía el libro me costaba conectar con el personaje ya que no me pegaba las descripciones del propio protagonista con su forma de actuar. No me pareció del todo real. En cambio, con Summer me sucedió todo lo contrario, el personaje estaba en perfecta armonía tanto en acciones, forma de ser y descripciones.

Llorar y tener pene son cosas compatibles, que parece que aún hay gente que se asusta cuando ve a un tío llorar. Y de que se puede estar roto, no pasa nada. Solo hay que buscar el camino para volver a unir las piezas

A pesar de su lectura ágil, en ocasiones me he sentido estancada. No estoy acostumbrada a leer este tipo de géneros por lo que no sé si eso es lo habitual y ahí recae la gracia de la novela, pero a mi me dio la sensación de monotonía en alguna ocasión. Cabe destacar el estilo de la autora, escribe de manera cercana al lector, haciendo posible que sintamos y entendamos cómo se sienten los propios protagonistas. Esa cercanía hace que podamos conectar fácilmente con la historia.

En mi mundo en tus ojos se refleja miedo, inseguridad, dolor, esperanza, superación, amistad y amor. Una historia donde personas rotas se ayudan para reconstruir sus vidas. Unas vidas marcadas por atrocidades que hicieron que dos niños crecieran con un trauma del que les costó años superar.