Reseña Silverville – Victoria Álvarez

Sinopsis de Silverville

Cuando en 1872 Grace Mallory se instala en la antigua mansión de su familia política, los rumores no tardan en circular por el pueblo. ¿Una dama viviendo sola en un caserón deshabilitado? ¿Por qué no la ha acompañado John, el heredero de la compañía minera con el que contrajo matrimonio lejos de allí? ¿Y qué pretende ahora al mudarse a la zona? 

A sus veintidós años, Ruby Lawrence ha experimentado de sobra la sensación de ser subestimada por su condición de mujer. Por eso no le sorprender que nadie tome en serio su desconfianza por la recién llegada. No obstante, sus familiares deberían hacerlo… Al fin y al cabo, fueron ellos quienes asesinaron al padre de John.

Mientras la paz en Silverville se resquebraja, Grace y Ruby se sumen en un intrincado juego donde el sacrificio de cualquier peón merecerá la pena con tal de ganar la partida y donde sólo quedará una certeza: el mundo es un escenario y los hombres y mujeres, meros actores.

Reseña Silverville Victoria Álvarez

Ní neart go cur le chéile – La fuerza reside en la unidad

Victoria Álvarez nos sorprende una vez más con una de sus novelas, esta vez con Silverville, un libro western donde nada es lo que parece y el lector deberá poner todos sus sentidos para intentar responder a las preguntas que inician la trama y que podemos leer en la sinopsis.
Con una edición muy cuidada y acompañada de dibujos al inicio de cada capítulo, junto con una portada que muestra la esencia de la novela, Silverville es un libro donde las mujeres son las protagonistas. Una historia donde Grace Mallory y Ruby Lawrence toman el control de la trama ofreciéndonos una historia llena de venganza, rencores y ajustes de cuentas.

La construcción de los personajes es uno de los puntos fuertes de Victoria Álvarez. De nuevo ha creado personas diferentes, tanto principales como secundarios, cada uno con su esencia, su forma de pensar y ver la vida. Poseen un trasfondo que justifica la manera de actuar y que concuerda con la historia de cada uno. Cabe destacar a Grace y Ruby, dos personajes muy diferentes pero que en el fondo comparten algo en común, ser mujer y todo lo que ello implica.

El hecho de que dos personas demuestren su angustia de maneras muy distintas no hace que una la sienta menos que la otra

Grace Mallory es una mujer fuerte, valiente, que lucha por sus ideales y no para hasta conseguir su objetivo. No le importa qué piensen de ella, siendo en ese sentido una mujer libre donde su vida va más allá de los bordados, visitas y festejos locales, no como Ruby. Ella, en cambio, es una mujer cuya educación le ha llevado a ser, sentir o actuar del modo que se espera de ella. Arrastra unas cadenas que difícilmente puede desprenderse después de veintidós años. Esas cadenas que le han llevado a sentir vergüenza, soledad e incomprensión en un mundo dominado por hombres donde ella es más capaz que muchos de ellos pero no se lo permiten. Un mundo donde de haber nacido hombre su vida habría sido muy diferente, habría podido elegir por ella misma, y sobre todo, actuar acorde a sus principios.

Si por el hecho de ser una mujer no se me permite hacer cosas que para vosotros son perfectamente normales, no pienso renunciar al único poder que los hombres nos habéis permitido tener. Y si he de servirme de mi cuerpo como si fuera mi arma, te aseguro que lo haré cientos de veces si es necesario

La autora nos hace viajar a Silverville, detallando a la perfección la manera de actuar y comportarse de la época. Una época donde las mujeres recibían una educación tan “estricta” que salirse de esos cánones les generaba una reputación que difícilmente podían desprenderse de ellas. Si actuabas en contra de lo “moralmente correcto” eran las propias mujeres las que eran más crueles con otras de su mismo sexo, aunque la culpa de aquello lo tuvieran los hombres. Se encargaban de recordar y hacerlo notar año tras año, hecho que queda reflejado en la comunidad de Silverville, donde las mujeres más recatadas hacían todo lo posible por excluir a aquellas que alguna vez se habían desviado de lo supuestamente correcto.

Nadie les iba a pedir explicaciones porque se sobreentendía que tenían la inteligencia necesaria para tomar sus propias decisiones, algo de lo que al parecer carecían sus esposas e hijas

¿Qué más les dará lo que haya dentro de nuestras cabezas? ¿Por qué van a interesarles mientras estas sean hermosas?

En este libro no solo conocemos a los habitantes de Silverville, también a los pueblos indígenas de América, los “pieles rojas” que habitaban cerca de la zona, concretamente los cheyennes. Vemos cómo vivían, los ideales, la lealtad, junto con escenas que nos recuerdan a la dura realidad que vivieron aquellas tribus y el odio que había entre los indígenas y los soldados norteamericanos, los “pieles blancas”.

Pese a que este libro carece de ese toque paranormal tan abrumador que poseía la trilogía Dreaming Spire, en Silverville acudimos a una sesión espiritista que, acompañado de algunas supuestas apariciones, hacen que esa esencia no desaparezca. Aunque en esta ocasión no tiene tanta importancia como en sus otras entregas.

Por último, y como es característico en las obras de Victoria Álvarez, se hace presente la documentación que ha llevado a cabo, las cuales podemos consultarlas al final del libro en los agradecimientos. Es digno de admiración el estudio y el trabajo que hay detrás de la novela, y como gracias a ello ha conseguido transportarnos a la época y hacernos entender la mentalidad que por entonces tenían. Entre los detalles que nos hacen acercarnos más a dicho período está la mención a los polvos de Madame Restell, una abortista del siglo XIX o el periódico The Daily Denver Gazette.

Mentiras, conspiraciones, venganza y liberación espiritual es lo que encontramos en Silverville. Un libro cargado de críticas a la sociedad de la época con toques trágicos que nos hace disfrutar de una aventura atípica, divertida, adictiva y diferente que nos mantendrá en vilo con los constantes giros de trama.