Reseña Deseos encerrados – Juss Kadar

Sinopsis Deseos encerrados

Siete personas diferentes, todas encerrados dentro de una amplia habitación blanca; todos ellos secuestrados, y todos ellos sin tener nada en común… o al menos eso es lo que parece. Sin embargo, este no es un secuestro común y corriente, porque los captores no están exigiendo nada por ellos o de ellos, al contrario, se les ha indicado que dentro de esas cuatro paredes podrán pedir cualquier deseo, todo lo que ellos deseen, pero deberán permanecer encerrados en ese lugar por un periodo de siete años. ¿Cuál será el motivo de su secuestro? ¿Por qué sus captores están ofreciéndoles esto? Los misterios se revelarán poco a poco, y descubrirán que su secuestro esconde una obscura tragedia.

Reseña Deseos encerrados - Juss Kadar

En Deseos encerrados encontramos un thriller donde el componente psicológico es uno de los puntos fuertes de la historia. Una trama llena de incógnitas e interrogantes que serán la clave para mantener al lector en vilo.
La historia comienza cuando un grupo de personas, aparentemente sin nada en común, son encerradas en una habitación. ¿Es un secuestro, un experimento o una broma pesada? Este encierro tiene una peculiaridad, cada uno de ellos puede pedir los deseos que quieran y se lo concederán.

Con este argumento Juss Kadar nos introduce en una historia que aparentaba ser un buen thriller psicológico lleno de enigmas desde la primera página de la obra, pero se quedó en eso, en aparentar. A medida que avanzas en la lectura entras en una espiral de caos que te dificulta el seguimiento del libro. Esto se debe a dos cosas en concreto:

  • Ideas mal conectadas.
  • No diferencia los cambios de escenas.

Aunque la idea de Deseos encerrados es buena y con un trasfondo peculiar y bien pensado, los sucesos que ocurren a lo largo de la obra no están bien hilados. Es como si se hubieran juntado una amalgama de conceptos que parecen no tener sentido alguno. Por otro lado, en ningún momento del libro se distinguen los cambios de escenarios, todo está escrito de manera “continua” provocando que el lector se pierda en la lectura. En ocasiones, al ser un texto descriptivo te sitúas rápidamente, pero en otros momentos mezcla diálogos de dos escenas que no tienen nada que ver y ahí viene el verdadero problema. No sé si esto último fue intencionado o no, pero a mí personalmente no me ha gustado y me ha dificultado la lectura.

Respecto a los personajes, a excepción del “protagonista”, los demás son planos y carecen de profundidad. Me han transmitido la sensación de que están por estar, solo para cumplir el objetivo que le tienen asignado a cada uno de ellos, pero no son sustanciales en sí. En cambio, con Loskow, ocurre todo lo contrario. Poco a poco vas entendiendo la personalidad y comprendiendo al personaje y por qué actúa así. Que seamos capaces de ponernos en su lugar ayuda a adentrarse mejor en la historia.

En realidad no sabía si era su timidez lo que le frenaba no tener amistades. Percibía que la gente no quería estar a su lado, como si les aburriese o les horrorizara. No había una respuesta a aquel rechazo

Uno de los puntos fuerte de la novela es el alto componente psicológico que tiene, como he mencionado anteriormente. Nos hace pensar en cuestiones que de normal ni se nos pasarían por la cabeza. En cierto sentido nos abre la mente y nos invita a recapacitar, transmitiendo mensajes importantes y necesarios.

Es curioso, siempre que nos identificamos con algo malvado tendemos a buscar mil excusas

Con un final sorprendente respecto a Loskow, Deseos encerrados nos ofrece una historia llena de matices psicológicos que nos enseña a valorar la libertad, los pequeños detalles, dejar a un lado los bienes materiales no necesarios, la dualidad del bien y el mal, y el afecto entre personas. Un thriller psicológico capaz de hacerte reflexionar y apreciar aspectos que normalmente pasan desapercibidos.