Reseña Los cien golpes – Melissa Panarello

Sinopsis Los cien golpes

A los dieciséis años se tienen pocas cosas: un cuerpo que provoca perplejidades, un espejo, un diario. Y muchas ganas de experimentar con la nostalgia de lo nunca probado: el amor. Más audaz de Lolita, más actual que Bonjour tristesse, Los cien golpes es el relato estremecedor de una iniciación erótica en las profundidades de la sexofóbica Sicilia.

Con precisión de entomólogo, Melissa describe sus encuentros sexuales, que empiezan con la acostumbrada decepción frente al gallito mediterráneo y terminan en orgías con desconocidos, experiencias lésbicas y relaciones peligrosas. Frente a sus padres, sigue siendo su princesita que se cepilla el pelo cien veces antes de irse a dormir. Para sí misma, es la mujer que ningún hombre será capaz de descubrir.

Reseña Los cien golpes - Melissa Panarello

Leí Los cien golpes hace años cuando me lo regalaron, y he de decir, que en su día no supe apreciar lo bueno que era. Hay tantas lecciones entre estas palabras que me ha dado para subrayar a lápiz buena parte del libro.

Escrito en forma de diario, Melissa cuenta cómo es su vida sexual. Esta joven de dieciséis años escribe sus sentimientos. Cómo se siente poco cercana a su familia y al resto de personas en general. Es una adolescente que se siente incomprendida, y sólo desea una cosa: ser amada.

Melissa empieza siendo una joven que sólo se conoce a ella misma. Sólo se ha complacido ella, y empieza a tener la curiosidad de conocer al sexo opuesto.

Nunca me ha tocado nadie, aparte de mí misma, y eso me enorgullece. Pero tengo la curiosidad, mucha curiosidad. Sobre todo, de conocer el cuerpo masculino desnudo, porque nunca me han permitido verlo

Esto comienza como algo inocente. Simplemente desea explorar, satisfacer la curiosidad. Porque, ante todo, Melissa es una joven muy curiosa. La curiosidad se convierte en un problema cuando se obsesiona con el tema. Desea a toda costa satisfacer su deseo y para ello no le importa ni perder su dignidad.

Se encapricha con un chico que, debido a su inocencia, se aprovecha de ella una y otra vez. La trata de forma denigrante, insultándola y manejándola a su antojo, ignorándola en la mayoría de ocasiones menos para utilizarla. Sólo acudiendo a ella para satisfacerlo sexualmente. Melissa está meses dolida e incluso avergonzada, hasta que comprende que no debe seguir por ese camino. Que es tóxico. En el diario se ve las ideas erróneas que tiene sobre el concepto de amar y que te amen. Para ella, la manera de que el chico le hiciera caso era satisfaciendo su deseo sexual. Y para ello debía hacer todo lo que él le pidiera.

Diario, ¿Es tan difícil dejarse amar? Pensaba que no era necesario tragar su veneno para garantizarme su afecto, que lo que cabía era, simplemente, entregarme por completo y ahora que estaba a punto de hacerlo, ahora que tengo ganas, él me ridiculiza y me enseña la puerta de ese modo

Esta situación se da en innumerables ocasiones en Los cien golpes. Los hombres la humillan y manejan a su antojo, aprovechándose de que es una niña. Y ella, luego, se siente sucia y avergonzada. Incluso arrepentida. A medida que el diario avanza, Melissa empieza a meterse en una espiral de perversión donde cree que no será capaz de salir. Sólo piensa en poseer a los hombres. Esta obsesión se incrementa más a medida que sufre. A más palos recibe, más arraigado tiene este sentimiento. Llega a dejar que varios hombres a la vez hagan lo que quieran con ella. Ella solo quiere satisfacerlos a ellos, no a ella misma. Después de cada episodio, se siente igual de abochornada. Y cuando parece que por fin va a ver la luz, vuelve a caer en los mismos errores.

Necesita a un chico que la trate como en sus sueños. Una persona que la quiera y la respete. Que la quiera a ella, a su persona y se interese en ella y no en el sexo. Entonces será cuando se dé cuenta del error que está cometiendo. El error de entregarse a personas que no la merecen porque no la han respetan. ¿Llegará ese chico que le saque de aquel pozo? En el libro si responden a esta cuestión.

Otro de los puntos importantes a destacar de Los cien golpes es la personalidad de Melissa. Es una persona con un carácter muy fuerte, que consigue lo que se propone. Aunque esto pueda ser malo. Si se le mete algo en la cabeza, lo consigue cueste lo que le cueste. Es independiente, cariñosa y emocional. Con unos ideales muy arraigados. 

-¿Por qué no te los depilas? Estarías más guapa.
No respondí, no son asuntos suyos lo que yo haga con los labios de mi coño

Esa frase me podría dar para un post entero de debate, pero intentaré no llegar a eso. ¿Cuántas veces nos han dicho cómo debemos vestirnos, maquillarnos o incluso depilarnos? Como si fueran dueños de nuestros cuerpos. Muchas, ¿Verdad? Sólo diré que gracias Melissa por enseñarnos que debemos ser fuertes y actuar en base a lo que nosotras creamos conveniente.

Detrás de todo lo que cuenta el diario hay una gran carencia afectiva. Si Melissa hubiera sido más afortunada en su primera vez, si hubiera corrido otra suerte y hubiera tenido otras expectativas, quizás no hubiera pasado por todo eso.  Quizás si le hubieran dado un poco de cariño, simplemente afecto de parte de su familia o conocidos, quizás no se hubiera aventurado en ese mundo de perversión. 

Concluyendo, estamos ante un libro en el que quizás muchas adolescentes pueden sentirse reflejadas e identificadas en algunos casos. Una historia de superación que nos ayuda a entender la sexualidad desde el punto de vista de una adolescente.